Relato erótico: Habitación 129 (III Concurso Dolce Love)

127Un trío, fantasía que todo hombre tiene y que ansía hacerla realidad y como no, su marido no iba a ser menos.
Pero, ¿estaría ella dispuesta a ceder a dicha fantasía por su marido?
-¿Un trío? – preguntó Angélica
-Si, ya sabes…podíamos probar, te lo he dejado caer alguna vez.- dijo distraídamente Diego.
-Si si, pero pensaba que me lo decías cómo algo así de pasada no se..no creía que me lo propusieras en serio.-
-Bueno, no se…es que imaginarte con otra mujer me pone mucho, ya lo sabes- dijo mirándola con ojos deseosos.
-Ah…¿pero que el trío seria con una mujer?- rió Angélica
– Jaja si, podíamos empezar probando con una mujer ¿ no?-
– Claro claro – dijo Angélica sonriendo.

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Relato erótico: UN CAFÉ BIEN CALIENTE, POR FAVOR. (III Concurso Dolce Love)

chicarojoTras la noche de lluvia, lágrimas y desesperanza, volvió a brillar un nuevo día, ella abrió sus ojos, sonrió y a la desesperación del amor perdido decidió hacerle frente porque el sol así se lo pedía y sobre todo porque ella se lo merecía.

Se puso su mejor vestido, ¿por qué no? Rojo, entallado, ¿qué más da que fuera de día, simplemente le apetecía sentirse atractiva, en su interior tal vez algo más, le apetecía sentirse sexi, pero sin sentirse obligada a parecerlo, es decir, sexi en su esencia natural, en su aroma, en su pelo, en su rubor en las mejillas, en sus carnosos labios, por lo que decidió no ponerse mucho maquillaje para que esta vez el deseo llegara hasta ella por ella misma y no por quien parecía ser.

Salió a la calle, con un cierto aire de seguridad, sin miedo, tal vez fuera lo que más sexi le hacía sentir, no tener miedo, no tener que contentar a nadie, no elegir el vestido para nadie, sólo para ella, sentirse bien por sí misma y elegir cuando cómo y con quien, hoy sólo dependía de ella. Paró en una cafetería a la que siempre había deseado entrar y que antes por contentar a quien compartía su vida nunca lo hizo, entró, se sentó cómodamente con las piernas cruzadas y despreocupada por su entorno observó atentamente la carta de cafés imaginando cual de ellos le gustaría degustar más tibio y derramado sobre el cuerpo de un apuesto acompañante aquel día, se sorprendió así misma imaginando aquello, pues nunca pensó que ese sería un buen criterio para elegir un café, pero nada más acertado cuando se le acercó el camarero y le preguntó que tomaría aquella mañana, fue entonces cuando al observar a aquel apuesto joven cuando tuvo clara su decisión: “un café con caramelo, aromatizado con canela y un toque de nata” , el camarero sonrió y alabó aquella decisión como acertada. Sigue leyendo

Relato erótico: LÍVIDO DESEO (III Concurso Dolce Love)

barUn día más. Y cuando pienso que es el principio de la noche, de la maldita noche en soledad, comienza mí tremenda angustia.
Si pudiera retroceder en el tiempo y ser perdonado, seguramente dejaría este infierno.
Volvería al sitio donde, solo me bastó con verte, y saber que serias mía.
Tú primoroso rostro pintado por la mano del creador, tú mirada tierna y profunda exaltaron, sin saberlo, mis torpes e inquietantes pensamientos.
Deseé devorarte, entrar en ti y sentir el tibio recorrido del calor hacia tú vientre.
Nos miramos. Sonreímos. La furia del deseo me invadió.
Tu cuerpo sinuoso y sutil vino hacia mí, me pareció inconquistable, mientras maldecía a quien se apoderó de tu himen.
El bar estaba lleno, pero estábamos solos.
No recuerdo que torpes palabras pronuncié, ahora solo añoro tu piel; y me alegro de haberla poseído, y me frustro por no haberla dominado.
Entre copa y copa me acerqué más hacia ti, mientras reías desbordada, como desafiando al mismísimo Dios. Tú calma felina se mantuvo expectante y perversa.

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Diario de la Doctora Miss Love: ¡A participar en el IV Concurso de Relatos Eróticos de Dolce Love!

whatsapp-image-2016-09-19-at-13-29-59Buenas Loves, ¡y tan buenas! Hoy os quiero contar lo que se traen entre manos nuestros amigos de Dolce Love. ¡Su IV Concurso de Relatos Eróticos!

Y claro, cómo no iba a contaos este notición, si, además de que me encantan los relatos bien subiditos de tono, tiene un premio increíble. Este año se han superado y regalan 500€ al ganador. Sigue leyendo

Relato erótico: Ojos verdes (III Concurso Dolce Love)

para-encuentroEn el Hotel La Morada de Juan de Vargas leyendo el libro de Tolstoi la guerra y la paz En el sofá esperando a Maria, la chica de mis sueños toco la puerta y abrí
Rápidamente. Estaba ansiosa de carisias se le veía en sus ojos verdes coquetones.
La tome de la cintura y la abrace. Y ella me correspondió sensualmente con otro beso. Pregunto:
.- ¿Y ese libro de que trata?
.- De príncipes vizcondes y monarquía Ana Pavlovna y el príncipe Andrés, una historia de amor, la familia imperial y la gerra

Luego fuimos a la cama encendidos por la pasión, lentamente nos desprendimos de toda la ropa. Me miro de nuevo con sus ojos verdes Hicimos el amor hasta llegar al éxtasis. Después, tomamos champan, para conmemorar el momento tan hermoso vivido, luego preparamos la cena y amanecimos juntos hasta llegar el sol, ella era de tés morena clara. Sus Labios carnosos canela y esos hermosos ojos verdes Encendían el deseo de cualquier hombre en esta pecaminosa tierra, y su cuerpo de hembra llamaban al erotismo. Apenas terminamos, volvía hacerlo de nuevo, su pasión no tenia limites verla sin ropa levantaba la pasión. Fue una noche de derroche de tangas y copas, y cansados de el idilio nos refrescamos en la ducha más despacio. Sigue leyendo

Relato erótico: OBSCENIDADES (III Concurso Dolce Love)

locuraNo podía dejar de golpearla contra el suelo y sentir como mi cuerpo desnudo se retorcía con la lluvia cayendo sobre él… El dolor era casi insoportable, pero necesario para recordarme la razón de estar allí…
Llevábamos tres días alucinando en un mundo construido por todos los vicios que ya no puedo recordar bien…
Sólo sé que esa fue la última vez que nos vimos, nos mezclamos y maltratamos nuestros cuerpos con la curiosidad de un niño…
Ella tenía más abismos mentales que cualquier suicida andante… Y yo me suelo mezclar bien entre la muchedumbre y quedándome con los retratos oscuros que llaman mi atención…
La casualidad hizo que nos folláramos al instante de conocernos para probarnos y ver si funcionaría lo que teníamos planeado tras varios intentos en esta vida y quizá otras…
Nos rompimos la ropa y esa parte de nosotros mismos que permanece indeleble a los cambios…
Lo que recuerdo de ella no son sus bragas ahogándome la garganta, o sus manos por todos mis agujeros hambrientos… No pienso en su voz orinándose con cada palabra ni su coño abrasando mi ombligo…
No tengo claro si nos mojábamos a la par o si hubo equis corridas…
No recuerdo su cinturón golpeando mi espalda y la sangre brotando entre los dedos que me iba metiendo…
No sé si me mordía ella o cualquiera de las personas que pasaron por allí durante el encierro…
Quizá estuve inconsciente o quizá me morí unas horas…
No recuerdo si abría los ojos o me obligaban a hacerlo… No sé si los objetos que se usaron estaban en mi imaginación o en ese delirio… Sigue leyendo

Relato erótico: PRESO DEL DESEO (III Concurso Dolce Love)

deseoPreso del deseo de tener al natural tu cuerpo insaciable, preso del pensamiento mal gastado en mis manos, preso de eso que no puedo tener.
Cautivar exaltado y emocionado el paso lento de tu calor, expresar en un momento mi deseo por tu pasión, pedir a gritos mudos que me aten a tu predador deseo de sudor.
Preso del deseo intenso de mi imaginación, preso del aliento inquieto de mi inmadurez, preso de ésta sed, de tocar tu cuerpo desde tus cabellos hasta tus pies.
La noche hizo de lo suyo, junto al vago sabor del alcohol, y sus ropas a gritos pedían que las arranque, que explote de deseo y se las quite.
Su mirada dejo que la mía entrase como ladrón, cuando su mano toco mi pecho, nuestros deseos de envenenar la cama, el suelo, el sofá, toda la habitación se hizo inmenso y nada en el orbe pudo detener lo que sucedió.
No pudo parar y no quise que lo hiciera, nos besamos, nos acariciamos. Su piel erizada toco la mía, su boca húmeda se desespero, vano nuestro momento de negación.
Recorrí todo su cuerpo como zoen en las montañas, baje hasta el monte de la perdición, se voltearon sus ojos y mi ser no era yo.
La calma parecía llegar, solo parecía, sus manos rodearon todo mi placer, pidieron a cantaros calor, deseo y sudor, las gotas cayeron por todo su cuerpo, nos mezclamos, nos hicimos uno. Sigue leyendo