Relato erótico: Habitación 129 (III Concurso Dolce Love)

127Un trío, fantasía que todo hombre tiene y que ansía hacerla realidad y como no, su marido no iba a ser menos.
Pero, ¿estaría ella dispuesta a ceder a dicha fantasía por su marido?
-¿Un trío? – preguntó Angélica
-Si, ya sabes…podíamos probar, te lo he dejado caer alguna vez.- dijo distraídamente Diego.
-Si si, pero pensaba que me lo decías cómo algo así de pasada no se..no creía que me lo propusieras en serio.-
-Bueno, no se…es que imaginarte con otra mujer me pone mucho, ya lo sabes- dijo mirándola con ojos deseosos.
-Ah…¿pero que el trío seria con una mujer?- rió Angélica
– Jaja si, podíamos empezar probando con una mujer ¿ no?-
– Claro claro – dijo Angélica sonriendo.

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Relato erótico: PRESO DEL DESEO (III Concurso Dolce Love)

deseoPreso del deseo de tener al natural tu cuerpo insaciable, preso del pensamiento mal gastado en mis manos, preso de eso que no puedo tener.
Cautivar exaltado y emocionado el paso lento de tu calor, expresar en un momento mi deseo por tu pasión, pedir a gritos mudos que me aten a tu predador deseo de sudor.
Preso del deseo intenso de mi imaginación, preso del aliento inquieto de mi inmadurez, preso de ésta sed, de tocar tu cuerpo desde tus cabellos hasta tus pies.
La noche hizo de lo suyo, junto al vago sabor del alcohol, y sus ropas a gritos pedían que las arranque, que explote de deseo y se las quite.
Su mirada dejo que la mía entrase como ladrón, cuando su mano toco mi pecho, nuestros deseos de envenenar la cama, el suelo, el sofá, toda la habitación se hizo inmenso y nada en el orbe pudo detener lo que sucedió.
No pudo parar y no quise que lo hiciera, nos besamos, nos acariciamos. Su piel erizada toco la mía, su boca húmeda se desespero, vano nuestro momento de negación.
Recorrí todo su cuerpo como zoen en las montañas, baje hasta el monte de la perdición, se voltearon sus ojos y mi ser no era yo.
La calma parecía llegar, solo parecía, sus manos rodearon todo mi placer, pidieron a cantaros calor, deseo y sudor, las gotas cayeron por todo su cuerpo, nos mezclamos, nos hicimos uno. Sigue leyendo

Relato erótico: MILAGROS (EL DESQUITE) (III Concurso Dolce Love)

dormidaCuando desperté todavía estaba dormida en el sofá. Intenté levantarme pero resbalé en el sudor de la noche o, lo que es más probable, en un poquito de vino derramado. Quiero exprimir el sol ácido. Me gusta verla así: abstraída del mundo, de lo que todos nos ponemos de acuerdo en llamar “realidad”; respira con mucha tranquilidad. Olvidó quitarse las gafas y los tacones pero, aun así, se ve muy cómoda: sonríe en su sueño. Llevo mi rostro al suyo lo suficientemente cerca para sentir su aliento pero teniendo cuidado de no despertarla. Paso mi nariz por todo su cuerpo, comenzando por el cuello, y cuando llego a su ombligo —que está descubierto— ella parece estremecerse: cierra las piernas como si quisiera tener el mundo entero entre sus rodillas. No entiendo cómo después de una noche de tragos puede oler tan bien.
Me emociono mucho: siento una canción de Motorhead en mi corazón, en mi sangre, en todo mi cuerpo. Tal vez es la resaca o, quizá, es esa faldita que me deja intuir sus secretos; sus medias negras, la forma en que descansa. Confieso que me excita mucho la forma en que habla de sí misma: con toda esa herencia cristiana y sus convencionalismos medievales en los que para poder echarte un polvo tenías que agradecerle a dios… y dios no se enojaba ¿cierto?… Pero saquemos a dios, con su mirada totalitaria de escritorzuelo tradicionalista y su vocación de chismoso, de este instante, el único que importa. Sigue leyendo

Diario de la Doctora Miss Love: ¡A participar en el concurso de relato erótico de Dolce Love!

concurso-literario-2014-dolcelove¿Qué tal el día, Loves? Espero que bien y que lo estéis disfrutando mucho, tanto como yo. Hoy os quiero avisar, por si aún no lo sabéis, del concurso que los amigos de Dolce Love han lanzado y que están relacionados conmigo de alguna forma porque se trata de un concurso de relato erótico en el que podéis participar y ganar un premio en metálico junto con un lujazo como es el aparecer tu relato en el blog Eros de El País, ¿a que es suculento? Sigue leyendo

Diario de la Doctora Miss Love: Un experimento disparatado

camara-sexoAy, querid@s, qué día es el que llevo hoy… Acabo de llegar a casa después de una sesión un tanto disparatada, o mejor dicho, increíble, porque a quien se la cuente no se lo van a creer. Pero oye, que una esperaba dar una solución y vamos si la dio… Os lo explico.

Hace un par de meses me llegó una pareja que tenía problemas para intimar porque nunca les apetecía cuando ellos solían ser muy activos sexualmente, es decir, que les gustaba el sexo. No tienen hijos ni tampoco los están buscando, les va bien en el trabajo y además tienen un buen colchón económico. Así que no había una razón que pudiera pensar que no quisieran tener sexo con la pareja (salvo el hecho de que pensaba que quizás ya no se sentían atraídos el uno por el otro). Sigue leyendo

Relato Erótico: En el avión…

avion2Estaba cansada de estar leyendo después de tantas horas sentada en el avión sin poder hacer mucho más. Añoraba su ordenador, su móvil, pero no podía sacarlo y trabajar con él porque le llamarían la atención o harían que tuviera problemas. La lectura le había hecho tener varias horas de disfrute pero, después de acabar un libro, no tenía ganas de empezar otro y empezaba a pensar que debería haberse pensado mucho más esas vacaciones para coger un avión de más de 10 horas de vuelo.

Echó un vistazo a su compañero de viaje. Estaba dormido pero se le veía atractivo. Llevaba un traje negro puesto y una camisa en la que tenía desabrochado el botón del cuello aunque no se le veía mucho más. Su rostro parecía angelical dormido como estaba. Y eso que no había echado el asiento hacia atrás. Temía que su cabeza acabara en el hombro de ella y al final tuviera que estar sosteniéndolo, o bien caer rendida ella del aburrimiento. Sigue leyendo

Diario de la Doctora Miss Love: La moda de los selfies

selfieEl otro día de camino a casa me fijé en que un grupo de chicos estaba con el móvil sacándose un montón de fotos con sus amigos y riéndose de las caras que ponían. Después, supongo, las subirían a facebook o a cualquier red social para que los demás compartieran las risas y me vino a la cabeza la moda de los selfies… Francamente, algo con lo que hay que tener mucho cuidado.

Como psicóloga debo decir que no me gustan los selfies porque es una forma de darse más bombo y platillo como si necesitaras el beneplácito de otros para sentirte bien tú mismo. De hecho, muchos de mi profesión opinan igual,  no es algo que se deba hacer continuamente, no se puede estar fotografiando uno mismo una y otra y otra vez, como si quisieras contar en fotografías tus 24 horas (cosa que seguro existe). La autoestima cae, por ejemplo si no te comentan, si no le dan al me gusta, si no… ¿Qué pasa, que tenemos que estar a ver qué te dicen para cambiar o seguir igual? Sigue leyendo