Diario de la Doctora Miss Love: Vamos a bailar

baileEl verano siempre es una época en la que suele haber más ganas de hacer cosas y, en mi caso, me pasa eso. Por eso es que hace unos meses decidí apuntarme a algunas clases de algo para moverme un poco que eso de estar sentada todo el día atendiendo pacientes hace que, si no te mueves, se empiecen a acumular cosas que no deberían estar ahí y no es cuestión de dejar que se queden.

Tenía muchas opciones en mente pero la que más me llamó la atención fueron las clases de baile. Mira que no suelo tener problemas para salir a bailar pero, eso de seguir a una pareja, se me hace difícil porque yo soy más dominante y no me gusta que me controlen (y claro, en el baile, se supone que es el hombre quien lleva el control). Jeje, hablando de eso (hombres), tuve un problemilla con mi profesor.

Os cuento. Llegué a la academia donde impartían clases de baile de salón y observé la clase para ver cómo era, si me interesaba o no, etc. El profesor no estaba mal, parecía ser muy serio porque siempre estaba regañando para que hicieran bien todo, pero dentro de lo que cabe las parejas no parecían molestas, salvo cuando se pasaba demasiado de corregirles.

Después de verlo un rato me decidí a apuntarme porque parecía divertido y al menos pasaría un rato agradable con la gente. Así que al día siguiente llegué y vi que no tenía pareja. No me habían avisado que la clase era para una pareja, que ellos no proporcionaban una (en algunas academias, si no se tiene, normalmente hay algunos ayudantes del profesor que sirven para tal fin pero como esta era aún pequeña no tenía eso). Así que el profesor me miró con cara de pocos amigos y me dijo que haría lo que pudiera pero que tenía que revisar a las demás parejas y que, lo mejor, sería quedarnos después una media hora para poder dedicarse a mí como debía… ¿La cara que se me puso? Pues esa de no saber si lo que dice es para ligar o lo dice por su profesionalidad.

El caso es que empezamos bien, fue enseñándome los pasos y, como esos tenía que aprenderlos sola, él se dedicó a pasearse por las parejas para poder hacer su trabajo. De vez en cuando venía donde yo estaba y me cogía de la cintura para pegarme a él y darme algunas correcciones aunque, la forma de acercarse, a veces me dejaba sin aliento… ¿He dicho que estaba bien?

A la hora de terminar la clase, el profesor y yo nos quedamos y empezamos nuestra clase particular… Aunque me parece que ya desde el primer minuto parecía subir la temperatura. Empecé a bailar siguiendo los pasos de él pero mi yo interno se rebelaba, ¿qué era eso de seguir a un hombre? Más de una vez me miró extrañado, como si notara que me estaba debatiendo conmigo misma para seguirlo. Al cabo de un rato pasó algo inevitable y es que mi cuerpo se negó a seguirle a él y quiso imponerse jajaja, menuda cara se le quedó cuando fui yo la que tomó el control del baile. Eso sí, fue toda una guerra, él diciéndome que me dejara llevar y yo diciendo, en mi mente, que… ¡un cuerno!

Claro que eso dio lugar a algo habitual en esos casos, tanto tira y afloja hizo que los dos termináramos en el suelo cuando él quiso ir a la derecha y yo quise dar una vuelta para hacerle variar el paso. Al menos he de decir que se portó porque me protegió y fue él quien se llevó la peor parte. El problema fue cuando me incorporé un poco y los dos nos miramos sorprendidos… Lo siento, queridos, no pude evitar besarlo, en esa postura estaba tan apetitoso… Eso sí, él no se quedó atrás y correspondió el beso como nunca… Vamos, que fue una clase de lo más provechosa.

Solo pasó eso. Al día siguiente volví y seguimos con la clase normal y después la particular aunque las cosas parecían diferentes, no sé, nos encontrábamos picantes, atrevidos, nos gustaba picarnos y sí, alguno que otro beso cayó, aunque las cosas fueron pasando a niveles más y más altos jajaja, ya me entendéis.

Ahora las clases están a punto de finalizar y la verdad es que no sé qué hacer. No conozco mucho de él pero sí he salido a tomar algo con él después de la clase. Es un buen amigo y profesor pero no sé… Es complicado esto de las relaciones y eso que yo soy terapeuta sexual…

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s